De un vistazo
Las formas más sencillas de alejar a los niños de las pantallas y sacarlos de casa son aquellas actividades que resultan divertidas, flexibles y a las que es fácil decir que sí. Los padres no tienen por qué planificar una salida muy elaborada. Un paseo, una visita a la biblioteca, ir al parque infantil, una comida en familia, una parada en una sala de juegos u otra actividad sencilla pueden ofrecer a los niños un respiro de los dispositivos, al tiempo que crean más oportunidades para moverse, jugar y pasar tiempo juntos.
- Procura que las actividades sean sencillas y sin mucha presión
- Ofrece a los niños algunas opciones en lugar de planificarlo todo por ellos
- Busca actividades que incluyan movimiento o juegos prácticos
- Elige actividades que se adapten a diferentes edades
- Combina la comida y el entretenimiento cuando quieras simplificar los planes
- Si tenéis la agenda muy apretada, que la salida sea breve
- Céntrate en sustituir el tiempo que se pasa frente a la pantalla por algo divertido, no simplemente en eliminar la pantalla.
Alejar a los niños de las pantallas no tiene por qué ser una batalla
Las pantallas forman parte de nuestra vida cotidiana.
Los niños las utilizan para entretenerse, hacer los deberes, comunicarse, jugar y prácticamente para todo lo demás. El reto para los padres no es necesariamente eliminar el tiempo que pasan frente a la pantalla, sino asegurarse de que las pantallas no se conviertan en la única forma en que los niños pasan su tiempo libre.
Ahí es donde pueden ayudar las salidas sencillas.
Salir de casa ofrece a los niños algo más en lo que centrar su atención. Pueden moverse, explorar, relacionarse con otras personas y disfrutar de experiencias que no giran en torno al móvil, la tableta, la televisión o la consola de videojuegos.
Y no tiene por qué llevar todo un día, ser una actividad cara ni requerir semanas de planificación.
A veces, pasar una o dos horas en algún sitio divertido es suficiente para recargar las pilas y empezar de nuevo el día.
Empieza por ofrecer unas cuantas opciones
Una forma sencilla de reducir la resistencia es dar a los niños cierto control sobre el plan.
En lugar de decir:
«Vamos a apagarlo todo y a irnos a algún sitio».
Prueba a ofrecer algunas opciones:
- Ve al parque
- Visita la biblioteca
- Tómate una pizza y juega a los juegos de recreativa
- Sal a dar un paseo y date un capricho
- Id a algún sitio a jugar juntos a algo
Ofrecer a los niños dos o tres opciones puede hacer que la salida les parezca menos algo que se les quita y más algo en cuya elección están participando.
Las opciones no tienen por qué ser complicadas. El objetivo es, sencillamente, crear una alternativa mejor que quedarse en casa delante de una pantalla.
Elige actividades que incluyan movimiento
Una de las mayores ventajas de salir de casa es que los niños tienden, de forma natural, a moverse más.
Eso no significa que todas las salidas tengan que incluir ejercicio organizado.
El movimiento puede provenir de:
- Dar un paseo por un parque
- Jugar en un parque infantil
- Bolos
- Patinaje sobre ruedas
- Visita a un museo
- Jugar a juegos de recreativa
- Un paseo por el zoo
- Montar en bicicleta
- Jugar al minigolf
Las actividades que implican movimiento pueden resultar especialmente útiles después del colegio o los fines de semana, cuando los niños ya han pasado mucho tiempo sentados.
Para los niños más pequeños, el simple hecho de disponer de espacio para moverse puede hacer que la salida resulte más atractiva.
Compártelo en las redes sociales
Las pantallas suelen ofrecer entretenimiento, pero no siempre generan el mismo tipo de interacción que hacer algo con otra persona.
Las actividades en grupo pueden brindar a los niños la oportunidad de:
- Charla
- Reírse
- Competir
- Colaborar
- Prueba algo nuevo
- Celebra los pequeños logros
- Pasa tiempo con tus hermanos o amigos
Ese componente social es una de las razones por las que actividades como los juegos de mesa, los bolos, los videojuegos, los deportes o las salidas en familia pueden resultar tan eficaces.
La actividad en sí misma da a todo el mundo algo de qué hablar sin forzar la conversación.
Visita la biblioteca
Las bibliotecas pueden ser una de las formas más sencillas y económicas de conseguir que los niños salgan de casa.
Dependiendo de la ubicación, las familias pueden encontrar:
- Libros
- Horas del cuento
- Manualidades
- Recursos para los deberes
- Zonas de juegos infantiles
- Clubes
- Programas de temporada
- Actividades educativas
Una salida a la biblioteca es una opción ideal cuando los padres buscan algo más tranquilo o más organizado.
Deja que los niños elijan sus propios libros o exploren una sección que les interese. Esa sensación de independencia puede hacer que la visita les parezca más una actividad propia que una tarea.
Sal a la calle cuando el tiempo lo permita
Las actividades al aire libre pueden ser algunas de las opciones más sencillas para desconectar de las pantallas.
Las familias podrían:
- Da un paseo por el barrio
- Visita un parque infantil
- Montar en bicicleta
- Lanzar una pelota
- Pasear a un perro
- Da un pequeño paseo por la naturaleza
- Visita un parque de la zona
El objetivo no tiene por qué ser hacer ejercicio por el simple hecho de hacerlo.
Incluso un breve cambio de aires puede romper el hábito de recurrir automáticamente a un dispositivo cada vez que se dispone de tiempo libre.
Por supuesto, el tiempo no siempre acompaña. Cuando hace demasiado calor, frío, llueve o las condiciones exteriores resultan incómodas por cualquier otro motivo, las actividades en el interior pueden ofrecer el mismo cambio de aires.
Convierte los recados en momentos para estar juntos
No todas las salidas tienen por qué ser un evento especial.
Incluso los recados cotidianos pueden convertirse en una oportunidad para que los niños participen, en lugar de quedarse en casa pegados a una pantalla.
Podrías:
- Deja que te ayuden a elegir la compra
- Pídeles que busquen artículos en la tienda
- Después, para en algún sitio a tomar un tentempié
- Deja que te ayuden a planificar la cena
- Combina los recados con una actividad breve y divertida
Este método puede resultar especialmente útil en los días ajetreados, en los que no hay tiempo suficiente para salir a dar un paseo aparte.
La clave está en hacer que el niño se sienta parte de la actividad, en lugar de limitarse a acompañarnos.
Encuentra una actividad de interior que incluya entretenimiento
A veces, los padres necesitan una salida en la que no tengan que encargarse de organizar el entretenimiento.
Entre los lugares de ocio cubiertos se pueden incluir:
- Pistas de bolos
- Museos infantiles
- Centros de ocio
- Parques infantiles cubiertos
- Parques de camas elásticas
- Pistas de patinaje sobre ruedas
- Salas recreativas
- Restaurantes de ocio familiar
Este tipo de sitios pueden resultar útiles porque la actividad ya está en marcha cuando llegas.
Una visita a Peter Piper Pizza para comer allí, por ejemplo, combina pizza artesanal con juegos recreativos, puntos, premios y un lugar ideal para familias donde pasar tiempo juntos.
Los niños pueden jugar mientras los padres disfrutan de la comida o se unen a la diversión, lo que lo convierte en una forma sencilla de que todos salgan de casa sin tener que planificar por separado la comida y el entretenimiento.
Combina una cena con una actividad
Una de las razones por las que las salidas en familia pueden resultar complicadas es que, a veces, implican varios planes distintos.
Es posible que tengas que decidir:
- Dónde comer
- Qué actividad hacer
- Cuánto tiempo durará cada parada
- Si después todo el mundo seguirá teniendo energía
Combinar la comida con el entretenimiento puede facilitar la salida.
En Peter Piper Pizza, las familias pueden disfrutar de pizzas artesanales elaboradas con masa casera e ingredientes frescos, y después pasar un rato en la sala de juegos jugando y ganando puntos para conseguir premios.
Eso significa que la cena y el juego tienen lugar en el mismo sitio.
Para las familias con poco tiempo, ahorrarse una parada puede marcar la diferencia entre salir o decidir que supone demasiado esfuerzo.
Que la salida sea breve
Para que los niños salgan de casa no hace falta dedicarles toda una tarde.
Una salida breve también puede merecer la pena.
Por ejemplo:
- Juega a unos cuantos juegos de arcade después de cenar
- Da un paseo de 30 minutos
- Ve a la biblioteca durante una hora
- Sal a tomar un postre
- Pasa una hora en el parque
- Jugar una partida de bolos
Las actividades breves pueden resultar especialmente útiles durante las noches entre semana o los fines de semana ajetreados.
Cuando resulta fácil encajar las salidas en la agenda, es más probable que las familias las realicen con regularidad.
Invita a un amigo
A veces, la forma más fácil de hacer que una actividad resulte más atractiva es contar con la participación de otra persona.
Es posible que a los niños les entusiasmen más:
- Ir a la sala de juegos
- Visita al parque
- Bolos
- Montar en bicicleta
- Jugar a un juego
- Salir a comer pizza
cuando viene un amigo.
Esto también puede brindar a los padres la oportunidad de relacionarse con otras familias mientras los niños se entretienen entre ellos.
No hace falta que el plan se convierta en una cita para jugar formal. A veces basta con un simple «¿Te apetece quedar allí con nosotros?».
Organiza una salida familiar periódica
Una actividad recurrente puede facilitar salir de casa, ya que así nadie tiene que idear un plan nuevo cada vez.
Una rutina familiar podría incluir:
- La noche de la pizza del viernes
- Paseos los sábados por la mañana
- Partidos de los domingos por la tarde
- Una visita mensual a la biblioteca
- Una salida familiar semanal
- Una noche habitual de juegos recreativos
La coherencia también puede reducir las discusiones, ya que los niños saben qué pueden esperar.
En lugar de preguntarse «¿Qué hacemos hoy?», la familia ya tiene una actividad habitual incluida en la agenda.
Dejemos que los niños se ganen un descanso adecuado frente a la pantalla
En lugar de considerar las pantallas como el enemigo, los padres pueden simplemente incorporar pausas naturales a lo largo del día.
Por ejemplo:
- Termina los deberes y luego ve a jugar
- Pasa una hora al aire libre antes de jugar
- Salir a cenar antes de la noche de cine
- Jugad juntos antes de que cada uno vuelva a sus respectivas actividades
Esto aporta equilibrio, en lugar de hacer que el día parezca una negociación constante sobre el uso de los dispositivos.
El objetivo no es necesariamente reducir el tiempo que pasan frente a la pantalla a toda costa, sino que los niños disfruten de una mayor variedad en la forma de pasar su tiempo libre.
Únete a la actividad
Una de las formas más sencillas de hacer que una salida sea más memorable es que los padres también participen.
Eso podría significar:
- Jugar juntos a un juego de recreativa
- Correr en un juego de conducción
- Participar en un juego de mesa
- Lanzar a canasta
- Caminando juntos
- Probar algo nuevo en familia
Es posible que los niños se interesen más por una actividad cuando les parezca algo que hacen todos, en lugar de algo que los adultos han organizado para mantenerlos ocupados.
En un sitio como Peter Piper Pizza, los padres pueden unirse a un juego, competir por la mejor puntuación o, simplemente, pasar un rato juntos comiendo pizza entre partida y partida.
Evita convertir el tiempo sin pantallas en otra tarea más
La forma más rápida de hacer que una actividad resulte menos atractiva es hacer que parezca un trabajo.
No todas las salidas sin pantallas tienen por qué ser educativas, productivas o que favorezcan el desarrollo.
A veces, los niños simplemente necesitan:
- Que te diviertas
- Haz el tonto
- Jugar
- Reírse
- Muérete
- Pasar tiempo con gente que les caiga bien
Esos momentos tienen valor por sí mismos.
Si la alternativa a la pantalla les resulta atractiva, es posible que los niños estén más dispuestos a dejar el dispositivo sin protestar.
Ideal para…
Las actividades sencillas sin pantallas resultan especialmente adecuadas para:
- Las tardes después del colegio
- Los fines de semana en casa
- Vacaciones escolares
- Familias con niños de diferentes edades
- Padres que buscan actividades al aire libre que no requieran mucho esfuerzo
- Niños que necesitan un juego más activo
- Las familias que intentan pasar más tiempo juntas
- Días en los que todo el mundo empieza a cansarse de la misma rutina
La mejor opción suele ser aquella que nos resulta lo suficientemente fácil como para llevarla a cabo.
Preguntas frecuentes
¿Cómo consigo que mi hijo deje de usar las pantallas sin que se monte una discusión?
Ofrece una alternativa atractiva en lugar de limitarte a quitarle el dispositivo. Dale a los niños varias opciones, haz que la actividad no sea una obligación y elige algo que ya les guste.
¿Qué actividades sencillas sin pantallas se pueden hacer con los niños?
Prueba a dar un paseo, ir al parque, visitar la biblioteca, jugar a un juego de mesa, hacer manualidades, ir a la bolera, a la sala de juegos, dar un paseo en bici o disfrutar de una comida en familia en algún sitio que ofrezca entretenimiento.
¿Qué actividades de interior son recomendables y no implican el uso de pantallas?
Las manualidades, los juegos de mesa, la cocina, las búsquedas del tesoro, los bolos, los espacios de juego cubiertos y los juegos de recreativa que impliquen movimiento e interacción social pueden ser buenas alternativas al tiempo que se pasa de forma pasiva frente a la pantalla.
¿Cuánto tiempo sin pantallas deberían pasar los niños?
No existe una rutina única que sirva para todas las familias. En lugar de centrarte únicamente en un número concreto de minutos, plantéate si los niños también están durmiendo lo suficiente, haciendo suficiente ejercicio, dedicando tiempo a los deberes, interactuando socialmente, pasando tiempo en familia y realizando otras actividades.
¿Qué pueden hacer las familias después del colegio, aparte de ver la tele o jugar a videojuegos?
Las familias pueden ir al parque o a la biblioteca, jugar a algún juego, dar un paseo, salir a comer pizza, ir a una sala de juegos, cocinar juntos o elegir cualquier otra actividad breve que permita a los niños desconectar después del colegio.
¿Es Peter Piper Pizza una buena actividad familiar sin pantallas?
Una visita al restaurante puede ofrecer a las familias un respiro del tiempo que pasan frente a las pantallas de forma pasiva, ya que combina una comida con juegos interactivos de sala de juegos, puntos, premios, actividad física y tiempo para estar juntos.
¿Listo para salir de casa?
Alejar a los niños de las pantallas no tiene por qué implicar organizar una gran aventura. A veces, la solución más sencilla es simplemente ofrecerles algo más interesante que hacer.
Una visita a Peter Piper Pizza para comer allí mismo ofrece a las familias un lugar donde disfrutar de pizza artesanal, jugar a videojuegos, ganar puntos, elegir premios y pasar tiempo juntos, todo en un mismo sitio. Puede ser una opción sencilla para una salida después del colegio, una noche en familia, una actividad de fin de semana o cualquier día en el que a todos les apetezca cambiar de aires.
Puedes encontrar un local de Peter Piper Pizza cerca de ti y descubrir las opciones del menú.
